Autor: Paqui
21 - octubre - 2011

MAMÁ ¡QUIERO TETA!

En las noticias de telecinco del 18-10-2011

“Lo más grave que me han llegado a decir es que le voy a crear problemas psicológicos. Problemas psicológicos,  ¿por qué?, ¿porque le doy de mamar?, pues más problemas tendrá si le pego, o le maltrato o simplemente si no le hago caso”.

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La OMS recomienda dar el pecho hasta los seis meses exclusivamente y hasta los dos años combinados con otros alimentos.

Muchas mujeres recién paridas sufren la presión social y sanitaria de tener que amamantar a sus hijos. Pocas horas después del parto, cansadas y doloridas tratan de que sus bebés se enganchen a su teta ante la atenta mirada de médicos y familiares. Entonces la sociedad las anima, las motiva y les insiste en que den el pecho a sus bebés. Pero cuando el niño crece, la cosa cambia.

“Cuando era más pequeño se volvían y te miraban con una sonrisita de ¡ay, que tierno!” explica Eva mientras amamanta a su hijo Lucas de casi cuatro años en mitad de un parque infantil, “Cuando es un poco mayor cambian las caras a qué niño más malcriado” continúa, “Y a partir de 2 años jo, qué niño más vicioso, incluso se acercan a él y le preguntan: ¿No te da vergüenza chupar la teta a mamá?; es un problema de mi hijo y mío” afirma con seriedad.
La experiencia de Eva no es aislada, prácticamente todas las mujeres que apuestan por la lactancia prolongada la comparten. No sólo ellas, también sus hijos (con frecuencia pegados a su cuerpo) escuchan los comentarios: “Quítasela ya, es muy mayor, te va a agotar, vas a consumir a mamá, ¿qué va a llegar, a la comunión enganchado a la teta?”. La mayoría de las mujeres están ya inmunizadas contra la opinión ajena pero no fue así al principio. Por eso muchas de estas madres gallegas con las que hablamos acudieron a la Asociación gallega Criando. En ella han encontrado la información y el apoyo necesario para reafirmarse en su decisión de amamantar a sus hijos hasta que ellos mismos decidan destetarse. Ana Vela, una de las responsables de la asociación, explica que aquí hacen reuniones para compartir información, incluso visitan a las madres primerizas para aconsejarlas sobre la lactancia y darles las pautas de la OMS.
Precisamente la Organización Mundial de la Salud recomienda dar lactancia exclusiva hasta los seis meses y combinada con otros alimentos hasta los dos años, sin embargo, pocas mujeres la practican.
“Estamos en un tipo de sociedad en que todo va muy deprisa y no se ve bien que a un niño de cuatro años su madre lo acaricie, lo consuele y le dé un poquito de protección inmunológica con leche materna” explica Eugenia Laiño, matrona del Ambulatorio San José de A Coruña, ” Está mejor visto darle un producto comercial”. Eugenia Laiño está a favor de la lactancia materna no sólo por las defensas que proporciona al bebé, sino por todos los beneficios que tiene para la sociedad en su conjunto: “Es un gran ahorro para la familia, para el sistema sanitario, los niños se ponen menos veces enfermos, por tanto hay menos consultas médicas y para la mamá que trabaja hay menos absentismo laboral, son todo ventajas”, explica la matrona.
Sin embargo, las cifras no la apoyan. Según Unicef España los últimos datos que tenemos sobre lactancia materna están recogidos en la Encuesta Nacional de Salud que hizo el Ministerio de Sanidad en 2006, según la cual el porcentaje de bebés que a los 6 meses reciben lactancia materna exclusiva es del 24,7% y de ellos el 24% son españolas y el 37% extranjeras. Asociaciones como Criando, BBTTA o Fedegalma trabajan en pro de la lactancia materna.
Autor: Paqui
07 - junio - 2011

CASTIGOS Y CONTROL DE LA CONDUCTA

Los niños no son conscientes de las decisiones que toman como reacción a que los castiguen. Pero su conducta futura está basada en estas decisiones subconscientes. Por ejemplo un niño puede decidir que es una “mala persona” y continuar interpretando ese papel. Otro niño que toma la misma decisión se puede convertir en un adicto a la aprobación externa para obtener el amor que no cree merecer.
Los adultos necesitan ser más conscientes de los efectos a largo plazo de sus actos en lugar de dejarse engañar por los resultados a corto plazo.
Veamos las consecuencias de los castigos, los sentimientos que producen:
LAS CUATRO “R” DEL CASTIGO
Resentimiento: “Esto es injusto. No puedo confiar en los adultos”
Revancha: “Ahora están ganando, pero me las pagarán”
Rebelión: “Voy a hacer justo lo contrario para demostrarles que no necesito hacerlo a su manera”
Retraimiento:
a) Disimulo: “La próxima vez no me pillarán”
b) Baja autoestima: “Soy mala persona”
Los padres que no comulgan con el control excesivo ni con la permisividad, pero no saben qué otra cosa hacer, pueden, debido a su confusión, oscilar entre un extremo y otro. Ejercen un control excesivo hasta que no se aguantan a sí mismos por ser tan tiránicos y se vuelven permisivos hasta que no soportan lo reclamantes y consentidos que se han vuelto sus hijos. Y así siguen este ciclo interminablemente.
Las investigaciones han demostrado que el control excesivo y los castigos hacen que los niños se vuelvan sumisos o rebeldes. La Disciplina Positiva no incluye la culpa, la vergüenza y el dolor (físico o emocional) como motivadores. La permisividad excesiva es humillante para adultos y niños, crea una codependencia poco saludable en vez de fomentar la independencia y la colaboración. El propósito de la DP es lograr resultados positivos a largo plazo, así como responsabilidad y cooperación.
Desarrollar capacidades para manejarse en la vida, responsabilidad y autodisciplina, hará que el locus de control de la conducta sea interno. Mientras que los castigos y los premios hacen que el locus de control se sitúe fuera, por tanto, cuando no hay nadie que ejerza ese control, la conducta no tiene porqué seguir siendo la adecuada.
La disciplina positiva está basada en el respeto mutuo y la colaboración. Ser amables y firmes es la clave para lograrlo. Enseña competencias para la vida fundamentadas en un locus interno de control.
Cuando ejercemos un control excesivo, los niños dependen de nosotros para controlarse. Con un sistema de premios y castigos los adultos tienen que estar pendientes de pillar al niño portándose mal para castigarlos y pillarlos portándose bien para premiarlos. La responsabilidad de regular la conducta está totalmente en manos de los adultos. Por tanto, cuando los niños no están acompañados del adulto que los controla, no saben responsabilizarse de su propia conducta. La mayoría de adultos controladores se quejan de la irresponsabilidad de los niños sin darse cuenta de que los están educando para ser irresponsables.
La permisividad también enseña irresponsabilidad, porque tanto los niños como los adultos eluden la responsabilidad.
Un concepto importante de la DP es que los niños están más dispuestos a cumplir reglas que ellos mismos han contribuido a establecer. Cuando aprenden a colaborar en la familia, en clase y en la sociedad, se convierten en personas que saben tomar decisiones y tienen un buen concepto de sí mismas.

Bibliografía: “Cómo educar con firmeza y cariño” Jane Nelsen

Fuente: http://respetarparaeducar.com/blog/indexblog/?p=791#comments

Autor: Paqui
02 - mayo - 2011

CHARLA DEL DR. CARLOS GONZÁLEZ

Autor: Paqui
23 - abril - 2011

NO QUIERE DORMIR SOLO

¡Por supuesto que los niños no quieren dormir solos! Ni quieren, ni deben. Los bebés que no están en contacto con el cuerpo de sus madres, experimentan un inhóspito universo vacío que los va alejando del anhelo de bienestar que traían consigo desde el período en que vivían dentro del vientre amoroso de sus madres.

Los bebés recién nacidos no están preparados para un salto a la nada: a una cuna sin movimiento, sin olor, sin sonido, sin sensación de vida.

Esta separación del cuerpo de la madre causa más sufrimientos de lo que podemos imaginar y establece un sin sentido en el vínculo madre-niño. No pasa nada si traemos a los niños a nuestra cama.

 Todos estaremos felices. Sólo basta con hacer la prueba para constatar que el niño se duerme entre sonrisas, que la noche es suave y que no hay nada que pueda ser contraproducente cuando hay bienestar.

Lamentablemente las madres jóvenes desconfiamos de nuestra capacidad para comprender los pedidos de nuestros hijos que son inconfundiblemente claros. Circula socialmente la idea que satisfacer las necesidades de un bebé los convierte en “malcriados”, aunque paradójicamente, obtenemos una y otra vez el resultado opuesto al esperado, ya que en la medida que no dormimos cuerpo a cuerpo con los niños, ni los tocamos, ni los apretamos… ellos van a reclamar más y más.

Pensemos que el “tiempo” para los niños pequeños aparece como un hecho doloroso y desgarrador si la madre no acude, a diferencia de las vivencias dentro del útero donde toda necesidad era satisfecha instantáneamente. Ahora la espera, duele. Si los niños deben esperar demasiado tiempo para encontrar confort en brazos de su madre, se aferrarán con vigor a los pechos, mordiendo, lastimando o llorando, apenas tengan acceso al cuerpo materno. El miedo será la principal compañía, porque sabrán que la ausencia de la madre volverá en cualquier momento a devorarlos. Los niños tienen razón en reclamar contacto físico ya que son totalmente dependientes de los cuidados maternos. Tienen conciencia de su estado de fragilidad y hacen lo que todo niño sano debe hacer: exigir cuidados suficientes para su supervivencia. La noche es larga y oscura, y ningún niño debería atravesarla estando solo. ¿Hasta cuándo? Hasta que el niño no lo necesite más.

Laura Gutman

Autor: Paqui
21 - abril - 2011

QUÉ ES UNA DOULA

Las doulas son mujeres, en su mayoría madres, que acompañan a otras mujeres durante en el camino a la maternidad. Su labor fundamental es dar soporte, tanto físico como emocional, durante el parto y el puerperio.Las doulas no tienen una preparación académica específica pues no existen una “carrera de doula”. SU formación abarca conocimientos sobre fisiología del embarazo, parto y puerperio, de puericultura, lactancia, educación prenatal…Tradicionalmente, los conocimientos sobre el embarazo, parto y puerperio, se transmitín de madres a hijas, o entre mujeres de la misma familia, del mismo pueblo. Estos conocimientos, no se referían sólo a la fisiología si no a las necesidades emocionales: los distintos estados de ánimo, miedos, incertidumbres…
En la sociedad actual, las redes de apoyo entre mujeres se han perdido en gran medida. Por un lado, la familia nuclear hace que sea una pareja sola la que afronte la etapa de maternidad. Por otro lado, el aumento de la movilidad laboral, hace que la pareja está alejada de su familia o amigos más íntimos. En general, hoy en día las mujeres se enfrentan a la maternidad solas y sin referentes cercanos, dentro de una sociedad en que la maternidad está bastante desvalorada y superficializada. A menudo, el único referente con el que cuentan las mujeres son las revistas especializadas, en las que se suele ofrecer una imagen idílica e infantilizadas de las embarazadas y puérperas.

Este conjunto de cosas, hace que las experiencias que se suelen compartir entre madres, en el parque o a la salida de guarderías y colegios, pasen por alto sentimientos profundos y reales como: los sentimientos contradictorios ante el embarazo (la inmensa alegría que supone la noticia del embarazo, lleva asociada sentimientos de temor, de inseguridad respecto al momento, a la capacidad de salir a delante), frustaciones por partos que no resultaron el momento emotivo y milagroso que se esperaba (mala información antes y durante el mismo, sentimientos de indefensión, de maltrato por el empleo de práticas agresivas contra la madre o el bebé, sentimientos de responsabilidad en casos de cesáreas u otras intervenciones), lactancias fracasadas, y en general, desconcierto por sentimientos presentes y reales, pero que parecen absolutamente ajenos a lo que nos enseña la sociedad: parece que ninguna otra mujer antes sintió algo parecido.

Las doulas surgen, junto con otros grupos de apoyo (grupos de lactancia, sobre todo), para retomar esta red de apoyo entre mujeres, recuperar la realidad de la maternidad como crisis vital en la vida de una mujer, y recuperar el espacio y posición que les corresponde. No podemos volver la cara a los sentimientos que invaden a la mitad de población, varias veces en ocasiones, y que repercuten en la formación de la sociedad del futuro.

FUENTE:http://www.doulas.es/definicion.html

 

Autor: Paqui
09 - abril - 2011

NI RABIETAS NI CONFLICTOS. Rosa jové

Uno de los comportamientos que más preocupan a los padres y que menos tolera la sociedad son las llamadas rabietas. Preocupan a los padres porque son momentos en los que los niños no atienden a razones, lloran desconsoladamente y son capaces de “romper con todo”. Y digo que la sociedad no las tolera bien, porque lo más habitual en momentos así es que la gente se detenga a observar la escena para observar lo que sucede y cómo la madre o el padre lo va a solucionar. 
Las rabietas son fruto del conflicto de intereses entre lo que los niños quieren hacer o tener en un cierto momento y lo que los padres están dispuestos a dar, ofrecer o ceder en ese instante. Además, es posible que los problemas puedan aparecer por otros motivos, normalmente relacionados con algún tipo de carencia, que los niños no comprenden, que viven mal y que exteriorizan con comportamientos exagerados que deberían servir a los padres como alarma.Para echar una mano a todos los padres que viven situaciones similares con sus hijos (la mayoría, diría yo), Rosa Jové, conocida por sus libros sobre el sueño “Dormir sin lágrimas” y sobre crianza “La crianza feliz”, ha publicado recientemente un nuevo libro titulado “Ni rabietas ni conflictos“, centrado en la relación entre padres e hijos hasta la edad de 12 años.

Es fácil leer consultas en internet de madres que hablan de las edades comprendidas entre los 2 y los 4 años (aproximadamente) refiriéndose a “su primera adolescencia” y existen incluso programas en televisión para tratar de modificar los comportamientos de los niños que más exteriorizan sus malestares y que más en desacuerdo están con sus padres (ya sabéis, tipo Supernanny).

De entre todos los profesionales que tratan de ayudar a los padres y de entre todos los artículos que pueden leerse acerca de las rabietas y los malos comportamientos hay uno en especial, bastante conocido en internet, de la misma Rosa Jové, muy interesante (que podéis leer aquí y que acaba con una frase que resume su manera de proceder:

Quiéreme cuando menos me lo merezca porque será cuando más lo necesite.

Esta frase, tan extraña, por ser contraria a lo que se recomienda habitualmente, la grabé en mi memoria desde el primer día que la leí y ahí sigue, ayudándome en los malos momentos con mis hijos a aproximar posturas, en vez de alejarlas.

Este libro viene a dar ideas y recomendaciones para entender dicha frase y para hacer más fácil la convivencia con nuestros hijos.

fuente bebeymas

Autor: Paqui
23 - marzo - 2011

ENTREVISTA DR. ADOLFO GÓMEZ PAPÍ

 

Watch live streaming video from tucomadre at livestream.com
Autor: Paqui
02 - marzo - 2011

COMIC SOBRE LA LACTANCIA Y EL COLECHO

http://www.thefoodoflove.org/breastfeed-in-your-sleep.htm

Kate Evans es ilustradora y madre defensora de la lactancia materna, quien con gran sentido del humor ha creado un divertido cómic sobre la lactancia materna y el colecho. El cómic titulado “Breastfeed in your sleep” (amamanta mientras duermes) es una secuencia gráfica que se puede ver en la web The Food of love, un nombre muy acertado para hablar de lactancia materna, pues traducido significa “el alimento del amor”.
Muchos padres se verán reflejados en la situación de esta pareja. Prueban acostar el bebé en su cuna una y otra vez esperando que no se despierte y les deje dormir al menos un poquito, hasta que ya desesperados se llevan al bebé a la cama matrimonial para acostarse los tres juntos. Finalmente consiguen dormir todos. En resúmen, lo que quiere transmitir es una defensa del colecho y la pregunta que lanza a los padres es: “¿por qué dormir en la cuna?” si juntos es mejor.
Lo que le sucede a este bebé es muy frecuente en los niños pequeños. Es el llamado “síndrome de la cuna con pinchos”. Aunque suene fuerte no es nada malo ni preocupante. Si se insiste en dejar la bebé en la cuna, el bebé grita y llora como si la cuna “le pinchara”. Su mecanismo de supervivencia se enciende, se siente desprotegido y necesita el calor de su madre para sentirse seguro.
La mejor solución para muchos es la que han encontrado los padres del cómic. No dejar al bebé en la cuna y aceptarlo en su cama donde puede mamar cuando quiere y todos pueden dormir.

Autor: Paqui
17 - febrero - 2011

MI LACTANCIA CON AMARA

Cuando Amara nació, ya tenía la experiencia de haber amamantado a África y no pensé que podría tener problemas. Al ponerme al pecho por primera vez a Amara le costó un poquito más que a su hermana pero en unos cuantos intentos ya estaba con  mi pequeña viéndola como tomaba su teta por primera vez.

La posición de Amara no era la correcta y me empezaron a salir grietas. Ella no habría lo sufientemente la boca para coger parte de areola mamaria, el labio de abajo se le quedaba un poco metido, y era un suplicio ponérmela al pecho del dolor que tenía. Hablé con una matrona del Centro de Salud y me explicó lo de la postura y que en unas dos o tres semanas se me irian las grietas. Yo intentaba corregir la postura y poco a poco se me fueron yendo las grietas.

Cuando Amara apenas tenía tres semanas, estando en casa empezé a sangrar muchísimo, salimos corrieno hacia el hospital y me quedé ingresada ya que me habían quedado restos de placenta dentro del útero después del parto y me tenían que hacer un legrado, Amara por supuesto ingresó conmigo y así poduimos continuar con nuestra  lactancia a demanda.

Fue increible lo que tuvimos que pelear mi marido y yo para que a nuestra hija no le dieran ni un sólo biberon. Cuando vinieron a por mi para lleverme al quirófano estaba dando de mamar y me dice una enfermera deja la niña que ahora mismo le damos un biberon, por supuesto le dije que mi hija me esperaría a que yo llegara y poder seguir dándole, que en 15 minutos que tardaría en volver a la habitación no era necesario ningún biberon. Y en efecto el legrado fue muy rápido y en seguida estaba otra vez en la habitación, pero tuve la mala suerte de que no salió bien, empezé a sangrar mucho y tenía muchísimo dolor con lo que me tiré más tiempo del esperado en el hospital, yo estuve una noche entera fuera de la habitación donde estan los quirófanos y paritorios, volvieron a hacerme un legrado y tuvieron que ponerme sangre. Durante esa noche mi marido se tuvo que pelear con las enfermeras de la planta porque le querían dar  biberones, y él les dijo que mientras yo estuviera allí, mi hija sólo tomaría pecho (que suerte tienen mis hijas de tener el padre que tienen), y así fue esa noche me la estuvo trayendo para que le diera de mamar y luego subía arriba con ella a la habitación. Por la mañana cuando salí del quirófano y me desperté de la anestesia lo primero que les pedí que me trajeran a mi hija para darle de mamar, allí eran matronas y si que apoyaban la lactancia, pero en la planta las enfermeras era una continua lucha. Me habían puesto dos bolsas de sangre y en la habitación de la planta me pusieron la última, estaba con Amara al pecho cuando pasó un enfermero y vió que por la posición del brazo no me caía bien la sangre “las dos cosas a la vez no puedes hacer, asi que ahora mismo te traigo un biberon porque te tiene que pasar la sangre” a lo que le dije que cuando mi hija acabara seguría pasándome sangre.

Si no hubiéramos tenido las cosas tan claras sobre el tema de la lactancia a saber los biberones que le hubieran dado sin niguna necesidad.

Un día vinieron unas chicas al hospital de la asociación  de amamanta, donde hacen una labor estupenda ayudando a mamás en esos primeros días con la lactancia, y me comentaron del libro de “Un regalo para toda la vida” de Carlos González, en cuanto me dieron el alta me lo leí y me ayudó muchísimo con mis dudas, creo que es un libro imprescindible para todas las mamás que queremos dar el pecho sobre todo en esta sociedad donde la cultura del biberon está tan arraigada.

Amara ahora tiene 28 meses y seguimos con nuestra lactancia  a demanda, demanda de alimento, de querer estar con su mami, de relajarse para dormir, de consuelo cuando no se encuentra bien. En la teta tiene la ayuda que necesita para crecer feliz, hasta el día que decida que ya no la necesite.

Autor: Paqui
30 - enero - 2011

BROMAS PESADAS DE LOS ADULTOS

Así a bote pronto hay una muy, pero que muy popular. En este caso el “bromista” no se lleva a un ser querido del niño, sino que se lleva al propio niño:”Hola pequeño, ¡qué tal!, ¿me das la mano?” – suelen decir. Los niños que, pobrecitos, se fían hasta de un ladrón, acceden y dan la mano a la persona desconocida. En ese momento el “bromista” debe recibir algún tipo de chispazo neuronal que le hace coger confianza (el niño me ha dado la mano y no me conoce de nada) y decide empezar a tensar la cuerda para ver cuándo se rompe prosiguiendo con su discurso: “¿Te vienes conmigo? Venga, vamos”, y poco a poco tira del niño para alejarlo de sus padres.
 En ese instante el “bromista” decide poner la guinda al pastel y dice: “Adiós papá, adiós mamá”, que suele ser el momento en que el niño arranca a llorar ante la idea de que alguien desconocido le separe de sus padres. Continuar leyendo…